Archivo mensual : octubre 2018

Baldios intelectuales

La preocupación de nuestros prohombres, fue la existencia de un gran territorio a ocupar con una ausente población. Ese período de nuestra historia fue enmarcado con un concepto que nuestra generación conoció con la denominación de gobernar es poblar. Si bien ese objetivo no ha sido totalmente logrado, por cambios

La retórica y la simulación

No basta el énfasis para hacer creíble una historia. No es suficiente el grito para convencer, ni el silencio para acordar ideas. C.B. El disimulo ayuda poco a la convivencia, para corregirse hay que tener la humildad de la autocrítica. Para corregir a los demás hace falta autenticidad y vocación docente. En una democracia

Desaforados bien aforados

Con frecuencia los medios de comunicación nos informan sobre situaciones que se generan casi cotidianamente en el mundo que nos rodea. Afloran así conductas muy humanas en la jerga común por su habitualidad, pero inhumanas para aquellos que sufren sus consecuencias. Esas desagradables afluencias compiten entre sí, como los componentes

Ladrones de tiempo

Quienes categorizan como ladrones a aquellos dedicados a hurtarnos o robarnosobjetosqueintegrannuestropatrimonio, olvidan o ignoran que existen otros que nos quitan un elemento precioso en nuestra vida: el tiempo. Los bienes patrimoniales se pueden llegar a recuperar, a recomponer, o acrecentar, según la mayor o menor capacidad que tengamos para actuar.

Mal aliento peligroso

Los poderosos que se auto endiosan terminan solitarios, rezándose a sí mismos. Más aún, hay ciertos ateos que ni siquiera en ellos mismos creen. C.B. Tenemos que producir pronto pequeños hechos continuados para demostrar nuestra solidaridad social. Esta tarea nos corresponde a todos los ciudadanos, i n d e pendientemente

Una alegría para vivir

Cuando los franceses hablan de la joie de vivre, la alegría de vivir, señalan un aspecto, importante en el ser humano, que permite una mejor y más apasionante supervivencia. Si no nos fijamos objetivos viables, lo suficientemente cercanos, como para que siempre sean visibles, y bastante lejanos, como para que