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Discutir no es hacer…

¿En la locación del poder, quién paga el alquiler,
el pueblo o los gobernantes?
C. B

En todos los sitios las campañas electorales se llenan de ruidos. Se habla mucho de lo que se va a realizar, pero poco de lo que ya se hizo de positivo a favor de la sociedad. Debemos hablar el idioma que nos hablan. No basta que sea rico el vocabulario sino entendible. Se forma o deforma a través de la información, si ésta no tiene un contenido que oriente al ciudadano. ¿Esta debidamente probado que quién aprendió a discutir aprendió a hacer mejor las cosas?
¿Q
ué se vende? ¿Promesas que ocultan resultados negativos o carencias de consecuencias positivas?
La contaminación no es sólo del agua y del aire. En la antigüedad siempre hubo contaminación, pero al no haber sobresaturación humana se percibía menos globalmente. La fuga mental es otro tipo de contaminación contagiosa, que hace perder el rumbo y la orientación del espíritu.
Los pozos se hacen de arriba para abajo, en cambio las construcciones se realizan de abajo para arriba. A veces nos preguntamos si las montañas son arrugas de la Tierra o escapes emergentes de las capas subterráneas.
No basta llorar frente a una desgracia, tenemos que aprender a reparar los daños y prevenir nuevos hechos dramáticos que nos descompaginan socialmente.
A veces la vida es encarada por muchos como un azaroso juego, cuyo costo lo paga el entorno de quienes quieren sentir la enfermiza emoción de arriesgarse en la mesa de los tramposos.

Se puede tirar la moneda al aire para jugar a cara o seca, o emplearla para bien en algo que no sea lúdico, s i n o productivo.

Toda adicción siempre es una pérdida de libertad, y vivir integrado en lo absurdo es una adicción nefasta.
El maquillaje político puede ser empleado como un retoque ambiental, o como un disfraz de personajes.

El decorado teatral que a veces se usa, ayuda a mostrar imágenes no reales, o a esconder elementos y situaciones que tergiversan el libreto.

Los silencios pueden ser comprados, los ruidos también… y el exceso en festejados brindis puede generar hipos no elegantes. En tanto, hay gente que hace mientras otros discuten.

Carlos Besanson

Publicado en el Diario del Viajero n° 1044, del 2 de mayo 2007